El diario del asistente habla sobre todo del asistente
Una revisión de un gran corpus de memoria mantenido por un agente muestra que la mayoría de las entradas documentan los errores del propio agente, escritas por él, sobre él, con casi ninguna instrucción explícita de la persona a la que se cree estar perfilando: es como juzgar a un piloto por el diario de mantenimiento del avión.
Una carpeta de memoria mantenida por un agente que trabaja desde hace varios meses acumula cientos de notas. Cada una lleva un tipo, una categoría técnica definida en la primera lección de este módulo, que indica la naturaleza del hecho que reporta. Releer esa carpeta clasificando cada nota según quién actuó, el agente documentando su propio error, o la persona fijando una regla, una preferencia o una decisión, hace aparecer un desequilibrio neto: la inmensa mayoría de las notas hablan del agente, escritas por él, sobre su propio funcionamiento.
Contar quién actuó, no lo que ocurrió
La distinción no recae sobre el tema de la nota, sino sobre su autor real. Una nota que cuenta que un comando borró un archivo por descuido, corregido después mediante una regla de confirmación, documenta un error del agente. Una nota que reporta que una persona eligió recibir primero la versión corta de una respuesta documenta una decisión de esa persona.
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type: feedback
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Error del 4 de marzo : el comando de sincronización sobrescribió la versión local del archivo,
corrección añadida, pedir confirmación antes de cualquier sobrescritura.
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type: user
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Preferencia del 4 de marzo : proponer primero la versión corta de una respuesta,
la versión detallada solo si se solicita.
La primera nota documenta un comportamiento de la herramienta corregido por ella misma. La segunda documenta una elección de la persona. Clasificar así cada nota de una carpeta acumulada durante varios meses hace resaltar muy mayoritariamente el primer tipo.
Lo que esta clasificación no establece
Este desequilibrio se observó en una única carpeta de memoria, la de una persona dada, en un momento dado. No dice nada de otra carpeta, mantenida por otra persona, con otros hábitos de trabajo. Confundirlo con una regla general sobre todos los diarios de agente equivaldría a juzgar a un piloto por el diario de mantenimiento de su avión: ese diario existe de verdad, describe fielmente lo que ocurrió, pero documenta sobre todo la mecánica, no las decisiones del piloto.
La consecuencia práctica recae sobre la cita, no sobre la clasificación. Antes de citar una nota como prueba de una preferencia o de una decisión de una persona, hay que rastrear quién escribió esa nota y sobre qué: una nota que documenta un error corregido por el propio agente no dice nada de los gustos o de las decisiones de la persona a la que se cree estar perfilando, aunque su nombre figure ahí.
Lo que se espera de un diario de memoria, lo que una auditoría encuentra ahí
La carpeta de memoria refleja sobre todo las preferencias, las decisiones y las reglas fijadas por la persona a la que se supone que acompaña.
La mayoría de las notas documentan un error o un ajuste del funcionamiento del propio agente, escritas por él, sobre él.
Un responsable asociativo relee la carpeta de memoria que su asistente mantiene desde hace ocho meses, más de doscientas notas, para preparar una presentación sobre los hábitos de trabajo de su equipo. Clasifica cada nota según documente una corrección hecha por el asistente sobre su propio funcionamiento, o una preferencia expresada por un miembro del equipo, y traslada los dos totales a una tabla.
Escribe en una frase lo que esta situación establece, y en una frase lo que no establece.
Lo que esto establece: Establece que la clasificación, hecha nota por nota en esta carpeta concreta, produce dos totales distintos, uno para las correcciones hechas por el asistente sobre sí mismo, otro para las preferencias expresadas por personas, y que estos dos totales pueden compararse entre sí.
Lo que esto no establece: No establece que la distribución encontrada en esta carpeta valdría para otra carpeta de memoria, mantenida por otro equipo o en otro periodo, ni que la presentación resultante describirá fielmente los hábitos de trabajo del equipo en lugar de los del asistente.
Los tres calibrados falsos más frecuentes
- Demasiado amplio Esta clasificación muestra que todas las carpetas de memoria mantenidas por un asistente documentan sobre todo sus propias correcciones, sea cual sea el equipo.
- Demasiado estrecho Esta clasificación no dice nada más que el número total de notas contenidas en la carpeta tras ocho meses de uso.
- Fuera de tema Esta clasificación muestra que el equipo usa su asistente desde hace el tiempo suficiente para haber acumulado una carpeta de memoria considerable.
- Contar quién actuó en cada nota, el agente o la persona, revela un desequilibrio que un simple vistazo a la carpeta no muestra.
- Una nota que documenta un error corregido por el propio agente no dice nada de una preferencia o de una decisión de la persona a la que se cree estar perfilando.
- Un desequilibrio medido en una única carpeta de memoria no se generaliza a todos los diarios de agente sin una segunda carpeta contada de la misma manera.
- Juzgar a una persona por el diario de su asistente equivale a juzgar a un piloto por el diario de mantenimiento de su avión: el documento es fiel, simplemente no describe lo que corresponde.
Rastrea, en la próxima nota que estés a punto de citar como prueba de una decisión o de un rasgo, quién actuó, quién lo notó, quién decidió, y descártala si la respuesta es el propio asistente.
Estos puntos dependen de una interfaz o de una regla que puede haber cambiado desde la redacción. Verifícalos en tu propia pantalla antes de fiarte de ellos.
- Cuenta, en tu propia carpeta de notas o de memoria, la proporción de entradas que describen una acción o una corrección de la herramienta en lugar de una decisión o una preferencia que hayas expresado: es la misma medida que la descrita aquí, aplicada a tu propia carpeta.