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Calentamiento, montar un prompt y marcar tu checklist
Reconstruir de memoria un prompt completo y marcar tu propia checklist de practicante antes de cualquier proyecto revela los automatismos que aún faltan, allí donde una relectura de un ejemplo solo pondría a prueba la lectura.
El primer proyecto de este módulo no escribe ni una línea de código: comprueba que los reflejos adquiridos durante el recorrido vuelven solos, sin notas abiertas al lado. El taller pide reconstruir de memoria un prompt completo, y luego marcar una checklist de practicante antes de pasar al siguiente proyecto. Un automatismo que falta aquí cuesta un minuto detectarlo; la misma laguna descubierta en pleno capstone cuesta una sesión entera que hay que retomar desde el principio.
Lo que revela un prompt reconstruido de memoria
Escribir un prompt con un ejemplo delante de los ojos y reconstruirlo sin consultar nada no movilizan la misma competencia. El primero pone a prueba la lectura, el segundo pone a prueba lo que queda una vez retirada la referencia. Un rol y un contexto olvidados, una restricción no planteada, un formato de salida dejado implícito: cada bloque que falta en la versión reconstruida señala un automatismo aún no instalado, más que un detalle sin consecuencia.
Brique 1, rôle et contexte : qui répond, et à partir de quelles informations
Brique 2, tâche précise : ce qui doit être produit, en une phrase
Brique 3, format de sortie attendu : la forme exacte du résultat
Brique 4, contrainte à respecter : ce que le résultat doit respecter ou éviter
Brique 5, exemple concret : un cas déjà résolu qui montre le format visé
Monta estos cinco bloques, sin mirar un ejemplo existente, para una tarea de redacción, una tarea de código y una tarea de investigación. El bloque que falta con más frecuencia de una tarea a otra indica dónde poner la atención antes de abordar el capstone. Un bloque presente en las tres versiones, en cambio, ya no merece el tiempo que se le suele dedicar: ya está adquirido.
La checklist cierra el bucle
Una vez montados los tres prompts, la checklist del practicante se marca punto por punto, no de un tirón en la relectura final. Cada casilla corresponde a un gesto concreto practicado antes en el recorrido: verificar una fuente antes de citarla, probar un control automático con un caso que debe detectar, leer la salida de un comando antes de afirmar un resultado. Una casilla marcada sin poder nombrar el gesto preciso que la justifica no cuenta, se desmarca y se rehace.
El mismo principio se aplica a los tres prompts en sí mismos: un prompt reconstruido que se parece al original sin poder explicar por qué está cada bloque no vale más que una casilla marcada al azar. La comprensión se demuestra nombrando el papel de cada bloque, no produciendo un texto que suene bien.
Esta doble verificación, prompt reconstruido y checklist marcada, prepara directamente la elección del proyecto de fin de recorrido, que se hace a partir de lo que estos dos ejercicios acaban de revelar y no de una preferencia arbitraria.
Los cinco bloques de un prompt montado de memoria
Una persona reconstruye de memoria un prompt para una tarea de redacción, en el taller previsto para ello. Plantea un rol y un contexto, una tarea precisa, un formato de salida esperado, y luego abre la checklist del practicante y marca las tres primeras casillas. Se detiene en la cuarta casilla, la de la restricción a respetar, y relee su versión del prompt antes de marcarla.
Escribe en una frase lo que esta situación establece, y en una frase lo que no establece.
Lo que esto establece: Este recorrido establece que siguió el orden de bloques previsto y que marcó una pausa de verificación antes de validar la última casilla de la checklist.
Lo que esto no establece: No establece que la restricción formulada en su prompt corresponda a una exigencia real del proyecto que está a punto de elegir.
Los tres calibrados falsos más frecuentes
- Demasiado amplio Esta persona ha adquirido todos los automatismos necesarios para abordar cualquiera de los tres proyectos de capstone.
- Demasiado estrecho No se puede sacar nada de esta relectura mientras el prompt completo no se haya ejecutado frente a Claude.
- Fuera de lugar Esta situación muestra que la checklist en papel conviene más a este ejercicio que una checklist mostrada en pantalla.
- Reconstruir un prompt sin ninguna referencia a la vista pone a prueba un automatismo instalado, no la capacidad de copiar un ejemplo ya visto.
- Un bloque que falta en un prompt reconstruido, rol, tarea, formato, restricción o ejemplo, indica con precisión dónde debe posarse todavía la atención.
- Una casilla de la checklist marcada sin poder nombrar el gesto que la justifica no vale más que una casilla dejada sin marcar.
- La comprensión de un prompt reconstruido se demuestra explicando el papel de cada bloque, no produciendo un texto que suene bien.
Reconstruye de memoria, sin volver a abrir tus notas, un prompt completo para una tarea que conozcas bien, y luego marca en tu propia checklist cada casilla que puedas justificar con un gesto preciso practicado antes en este recorrido.